lunes, 1 de octubre de 2007

EL CASO FUJIMORI

EL Perú es un país rico, en historia y en todo tipo de materias naturales; demasiado generoso para con los inmigrantes; muchísimos de los cuales pagan la generosidad, con su trabajo honrado y su talento. ¡COMO DEBE SER! Sin embargo, parece que los peruanos somos, aparte de generosos, demasiado ingenuos y nuestras leyes, muy permisivas al dolo y la voracidad; de ciertos extranjeros.

Es así, como en 1990 “elegimos” presidente del Perú, a un japonesito que llegó a nuestra patria; con una mano atrás y la otra adelante. ¿Por qué ocurrió tal hecho? Los comentaristas de la política doméstica, ya lo han explicado hasta la saciedad. Dicen que las condiciones, para tal barbaridad, estaban dadas: “El gobierno saliente, fue el peor de nuestra historia”, la inflación llegó a 2,400%, hubo mucho bla bla bla y nada de efectividad. Parece ser que el terrorismo, de la época y los 90 años de lucha, lo incapacitó. Dicen también que el otro candidato y su entorno, eran muy soberbios; por lo que, para castigarlos, “elegimos al japonés del cuento”; haciéndonos, con ello, el famoso harakiri.

Fujimori, al principio, pareció un hombre laborioso y honesto; luego contrató como su asesor principal a un ex capitán, expulsado de nuestro ejercito por alta traición y que fue, también, abogado de narcotraficantes. La primera hazaña del duo ¿dinámico? Un golpe bajo a la democracia: la disolución del Parlamento, el autogolpe de 1,992. Según muchos periodistas, estos maleantes “eran gemelos” en todo sentido: inmorales, sedientos de poder, abusivos y corruptores. Abreviando, durante los diez años que duró su gobierno, secuestraron periodistas, mataron a maestros y estudiantes de la Cantuta, mataron a gente humilde en los Barrios Altos y cometiero, mil tropelías más. Es posible que, también, hayan traficado con la droga que incautaban (caso Vaticano) y con armas a la guerrilla colombiana. ¿Cómo hicieron para mantenerse en el poder? Muy simple, sobornaron a los jefes militares y a cuanto político, que tenían cerca. Para sus mítines, como siguen haciéndolo hoy sus “partidarios”, contrataban vehículos para llevar gente de los barrios populares. Allí, a cada individuo les repartían víveres y de regreso del mitin, les obsequiaban unas cuantas monedas, sustraídas de la caja fiscal. Algunos militares honestos (como el general Salinas Sedó) quisieron hacer uso del derecho de insurgencia, como lo mandaba la Constitución, entonces los malos militares sacaron los tanques a las calles, mientras el tirano, como cuenta su ex esposa Susana Higuchi, se escondía bajo la cama y estaba presto; para asilarse en la embajada japonesa.

Ahora que ha sido extraditado y va a ser juzgado solo por siete, de los innumerables delitos que ha cometido, sus incondicionales, (Alguno a sueldo y los demás, beneficiarios durante los años de la tiranía japonesa) piden “trato justo y prisión dorada; mientras dura el juicio” La hija mayor, la única del entorno de Fujimori que se dio cuenta de la mala influencia de Montesinos y que tuvo la decencia de decirlo, merece, por ello, todo mi respeto. El hijo menor, un desadaptado social, actor de un asqueroso video propalado por la televisión, ha amenazado al Poder Judicial. ¿Se cree Akihito… ¡¿Dónde creen que están?! Ahora bien, ¿se habrá preguntado, este palurdo, quién pagó sus estudios y el de sus hermanos, en universidades de los Estados Unidos? Yo, (y posiblemente muchos ciudadanos, han hecho algo semejante) he trabajado durante mas de cuarenta años, doce horas diarias; incluyendo domingos y feriados, y no he podido enviar a mis hijos ni siquiera… a la San Martín. Y, este japonés por arte de birlibirloque, debiendo, además, un millón de dólares a su esposa; gastados en su campaña sí, pudo hacerlo. Muchos pensamos que aquí, hubo latrocinio y creemos llegada la hora de dar un castigo ejemplar a los miserables, que no han sabido respetar la Constitución que juraron. ¡Moralicemos nuestra querida patria!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con tú opinión, ese chino era terrible

Anónimo dijo...

asi es , la verdad esi duela hay que decirla , sino cuando la vamos a decir?