jueves, 12 de agosto de 2010

SUCIEDAD, CORRUPCION Y DESGOBIERNO

La capital del Perú, llamada ostentosamente “La Gran Lima”; actualmente es presa de mil males. Rodeada de un gran número de barriadas, engañosamente denominados pueblos jóvenes, laberínticos y con habitáculos construidos con materiales de deshecho, (cartones, latas viejas, plásticos; etc) la mayoría de ellas; carentes de agua potable y de desagüe. Toda esta mugre, sumada a la contaminación de CO2 que arrojan a la atmósfera, miles de vehículos en mal estado; producen muchísimas enfermedades. Ya es hora que, las autoridades, empiecen con el saneamiento de los barrios marginales y que los pobladores de los mismos colaboren, por lo menos, con la mano de obra. Gran parte de esta población, se ha acostumbrado a pedirlo todo. Ese famoso programa del vaso de leche, además de crear grupos de corrupción, va destruyendo la dignidad de la gente. La única obligación que debe tener el estado con los pobladores, es proporcionarles trabajo. Otro peligro, es la superpoblación. Ya es hora de crear un programa de control de la natalidad. Hay gente, irresponsable, que procrea hijos y los abandona; otros que tienen hijos en “varios compromisos”. En el programa del canal 9 de TV, todos los sábados, pueden verse mujeres con varios hijos, abandonadas por el marido, hurgando en los basurales para conseguir medios de subsistencia. ¿Por qué sucede esto? Simplemente, porque a esos sinvergüenzas no se les castiga. Una inyección, sería suficiente para acabar con esos problemas; pero la falta de autoridad de nuestros gobernantes y la oposición de la Iglesia son la verdadera razón para esta triste situación. ¿Por qué se opone la Iglesia, al control de la natalidad? Sencillamente porque su negocio, es la existencia de gente menesterosa. Otro de los grandes problemas de nuestra capital y tal vez del Perú entero, es la delincuencia. Diariamente ocurren secuestros, asaltos y asesinatos. ¿Por qué? Porque nuestras autoridades, son muy blandas con los delincuentes. Hoy, la policía los arresta y mañana, los jueces lo liberan. Además, es vox populi, tenemos una policía, (mal pagada) y un Poder Judicial; corruptos. Se deben formar policías bien entrenados y pagárseles un sueldo razonable. ¿A dónde va el dinero y las propiedades que se quita a los narcos? Porque no usarlo en pagar más a la policía. Igualmente, los jueces debieran ser preparados para interpretar las leyes; muchos de los actuales, son egresados de universidades “pichiruchis”, que ni siquiera tienen criterio, de lo que hacen. A nuestros jóvenes no se les enseña Educación Cívica, ni se les da instrucción militar; para disciplinarlos. Cuanta falta hace el Servicio Militar Obligatorio y el programa de Movilizables, que antaño formaba jóvenes, honrados, responsables y amantes de su PATRIA.

No hay comentarios: